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Cuándo sacar a un niño autista de un colegio: señales de alerta que los padres no deberían ignorar

Cómo saber si un niño autista está sufriendo en el colegio. Señales de que un niño autista no está bien en el colegio.

 

Muchos padres se preguntan cómo saber si un niño autista está sufriendo en el colegio. Cuando los niños no pueden explicarlo con palabras, su comportamiento puede ser la única señal.

 

Hay algo importante que pocas veces se dice con claridad: un niño autista no debería permanecer en un entorno educativo que le está causando sufrimiento.

Especialmente cuando el niño es no verbal o semi verbal, los padres muchas veces deben aprender a reconocer señales que indican que algo no está bien.

El comportamiento del niño puede convertirse en el único lenguaje disponible para expresar que está sufriendo en la escuela.

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Cuando el comportamiento cambia, algo está pasando

Los niños autistas no siempre pueden decir que están sufriendo, que un lugar los asusta o que no se sienten seguros. Pero su comportamiento puede cambiar de forma muy clara cuando un entorno está generando estrés o angustia.

Un cambio repentino o profundo en el comportamiento siempre merece atención. Especialmente si aparece después de empezar en un colegio o después de un cambio dentro del colegio.

Señales de alerta que los padres no deberían ignorar

Algunas señales que pueden indicar que el entorno escolar está generando sufrimiento y que cambiar de colegio a un niño o niña autista podría ser necesario. Estas señales de estrés incluyen:

Cambios bruscos en el comportamiento

 

Un niño que antes estaba tranquilo comienza a presentar:

  • irritabilidad intensa

  • llanto frecuente

  • crisis emocionales

  • conductas agresivas o autolesivas

Son señales de alto estrés emocional.​

Regresiones en habilidades

 

El niño puede comenzar a perder habilidades que ya había desarrollado, como:

  • contacto visual

  • comunicación

  • interés por interactuar

  • juego compartido

 

Las regresiones pueden ser una señal de estrés significativo.

Aislamiento creciente

 

Algunos niños comienzan a:

  • aislarse más

  • evitar interacción

  • parecer emocionalmente desconectados

 

Esto puede indicar que el entorno social está siendo demasiado exigente o angustiante.

Miedo o rechazo al colegio

 

Señales como:

  • negarse a salir de casa

  • llorar antes de ir al colegio

  • crisis al llegar o al salir

 

Es posible que estos sean indicadores de que el niño asocia el colegio con experiencias negativas.

Cuando el niño no puede explicar lo que ocurre

Los niños autistas que no utilizan lenguaje verbal o que tienen comunicación limitada pueden no tener forma de explicar lo que viven en el colegio. Por eso el comportamiento se convierte en una forma de comunicación.

Es importante observar cambios en: regulación emocional, patrones de interacción, seguridad corporal, y energía.

La importancia de la transparencia del colegio

Un colegio inclusivo debería mantener una comunicación abierta con los padres. Los padres deberían poder saber:

 

  • cómo está pasando el niño el día

  • qué apoyos recibe

  • cómo se manejan las dificultades

  • qué ocurre cuando se desregula

 

Cuando la información no es clara o cuando los padres perciben falta de transparencia, es razonable hacer preguntas y pedir explicaciones. La confianza entre familia y colegio es fundamental para el bienestar del niño.

Tomar una pausa también puede ser una decisión responsable

En algunas situaciones, tomar una pausa del colegio puede ayudar a evaluar mejor lo que está ocurriendo.

 

Cuando un niño mejora significativamente al dejar temporalmente el entorno escolar, esa información puede ser importante para tomar decisiones.

Proteger el bienestar emocional y psicológico del niño debe ser siempre la prioridad.

Los padres tienen derecho a cuestionar un entorno que daña a su hijo

La inclusión no significa simplemente estar físicamente en un aula. Significa que el entorno permita al niño aprender sin sufrir ni deteriorarse emocionalmente.

 

Si un entorno escolar genera miedo, estrés intenso o deterioro del bienestar del niño, los padres tienen derecho a cuestionarlo y buscar alternativas.

A veces, la decisión más difícil también puede ser la más protectora.

Los niños autistas no siempre pueden decir cuando algo está mal.

Pero su comportamiento puede mostrarlo.

Aprender a reconocer esas señales puede ayudar a los padres a actuar a tiempo y evitar sufrimiento innecesario.

Ningún niño debería tener que soportar un entorno que le hace daño.

Fuentes y Referencias 

  • Ashburner, J., Ziviani, J. and Rodger, S. (2008) ‘Sensory processing and classroom emotional regulation in children with autism spectrum disorders’, American Journal of Occupational Therapy, 62(5), pp. 564–573.

  • Humphrey, N. and Symes, W. (2013) ‘Inclusive education for pupils with autism spectrum disorders in secondary mainstream schools’, European Journal of Special Needs Education, 28(1), pp. 32–46.

  • Mantzalas, J., Richdale, A. and Dissanayake, C. (2022) ‘Autistic burnout: A systematic review’, Autism in Adulthood, 4(1), pp. 52–63.

  • Pellicano, E., Dinsmore, A. and Charman, T. (2014) ‘Views on researcher-community engagement in autism research’, Journal of Autism and Developmental Disorders, 44(8), pp. 1878–1894.

  • Silberman, S. (2015) NeuroTribes: The Legacy of Autism and the Future of Neurodiversity. New York: Avery.

  • Grandin, T. and Panek, R. (2013) The Autistic Brain. Boston: Houghton Mifflin Harcourt.

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